Cuando el narcotráfico llegó a la Fórmula 1

De vez en cuando, Javier Rubio desempolva su cajón de las historias y nos trae auténticas maravillas. Hoy ha sido uno de esos días. Nos ponemos en situación. Temporada de 1981. Por aquella época los asientos en la Fórmula 1 no eran cosa de talento, al menos no todos. Algo que tampoco nos coge por sorpresa.
Varias eran la escuderías que tenían que vender sus asientos al mejor postor, quizás algo que nos puede llegar a recordar esta pretemporada que estamos viviendo. Theodore, Osella, Arrows, March, ATS o Ensign eran algunas de ellas. Aunque hoy la protagonista es Ensign. La escudería dirigida por Morris Nunn contaba con el chileno Eliseo Salazar y el suizo Marc Surer como pilotos. Pero debido a la falta de liquidez no tuvo más remedio que “vender” el volante de Surer.









