
Nadie puede dudar que Ross Brawn está de moda. Como nunca, se habla de él en todos los medios, y no es para menos: la competición es la búsqueda del éxito, y Brawn lo está consiguiendo. Cuestionado por exprimir las normas hasta el límite de la legalidad, este ingeniero inglés de cincuenta y cuatro años es un viejo zorro que suma astucia y experiencia; un notable estratega que consiguió el “renacimiento” de Ferrari a comienzos de la década, terminando con veintiún años de frustraciones.
Su nombre me “suena” desde aquella época, no lo recuerdo exactamente, aunque supongo que desde el GP de Hungría de 1998, cuando utilizó con Schumacher la inesperada táctica de hacer tres paradas, con victoria para el alemán. Pero su fama de decidir carreras desde los boxes, la ganó definitivamente en el Gran Premio de Francia del 2004, nuevamente con Schumacher, y con una estrategia –en este caso– de cuatro paradas.

La clave de su éxito, desde mi punto de vista, está en la combinación de tres atributos: tener formación de ingeniero y largos años de experiencia, ser un buen conocedor de sus pilotos, y saber lo que pueden dar en cada momento; y por último ser un gran estratega. Pero aquí debo agregar medio atributo más: es conocedor de los reglamentos en profundidad, incluyendo los “bordes difusos” de algunas reglas de la FIA.
Aquí es donde llego a la encrucijada de no saber si escribir que tuvo suerte de cruzarse en su camino con Michael Schumacher, o si fue el alemán quien tuvo suerte de encontrarse a Ross. La respuesta obvia es que ambos la tuvieron, aunque cada vez sospecho más que la segunda opción se ajusta más a la realidad. No en vano, cuando el piloto decidió dejar Benetton para irse a Ferrari, la condición que puso fue justamente que se fichara también a Brawn, algo que en principio generó dudas en la escudería, aunque más tarde tuvieron que rendirse ante la evidencia.

Hoy más que nunca, se aprecia claramente que aquel año sabático –que sirvió a Brawn de excusa para irse de Ferrari– ha significado para los de italianos el comienzo de una cuesta abajo, al principio leve, y ahora más pronunciada. Su falta como director técnico no se ha notado tanto, pero sí la ausencia de un estratega con la claridad de pensamiento y la experiencia ganadora de Ross.
Esa búsqueda de tranquilidad que le hizo “parar” un año, le sirvió para contrarrestar el ritmo estresante de aquellos años de Ferrari. A fin de cuentas, hablamos de una persona a la que le gusta meditar tranquilamente, y sus aficiones así lo reflejan: cuida su jardín, le gusta ir de pesca y escuchar música. Está casado y tiene dos hijas.
Pero ¿cómo llegó este hombre a ser quien es?. Para responder a esto, debemos sumar a su talento natural una vasta experiencia labrada a través de años de trabajo. Para comenzar, un detalle curioso: al finalizar sus estudios de ingeniería realizó unas prácticas en la Autoridad para la Energía Atómica del Reino Unido, y calculo que no precisamente por ser “el peor de la clase”.

Su experiencia en la F1 se inició en 1976, como mecánico del viejo equipo Williams, el Frank Williams Racing Cars, que dos años después y luego de ser “refundado” por Sir Frank Williams y Patrick Head, y de fusionarse con Wolf terminó transformándose en Williams Grand Prix Engineering Ltd, su denominación actual.
En 1977 pasó a March Engineering, una empresa fundada en 1969 por Max Mosley, Alan Rees, Graham Coaker y Robin Herd; y que estaba especializada en la construcción de automóviles de competición de varias categorías, entre ellas las Fórmulas uno y dos; esta segunda de gran importancia por esos años, al punto de que muchos pilotos alternaban entre ambas.

En 1978 volvió a Williams como mecánico, y en 1979 fue nombrado Director de I+D y jefe de Aerodinámica, con lo que ya comienza a emerger su perfil de diseñador. En 1984 trabajó para Haas/Lola/Beatrice. El nombre real del equipo era Team Haas (USA) Ltd., pero al estar asociado con Lola era conocido como Haas Lola. Beatrice Foods era el espónsor principal, y como Virgin este año, intentó colar su nombre en la marca oficial. En 1986 fue diseñador jefe de la escudería Arrows, en 1989 Director técnico de Jaguar Racing, y en 1991 recaló en Benetton también como director técnico, destacándose como un gran estratega a la hora de planear carreras.

En 1997 llegó a Ferrari, donde permaneció diez años como director técnico, consiguiendo cinco títulos mundiales con Michael Schumacher como piloto. El F310B de 1997 fue el último Ferrari diseñado por John Barnard. A partir de allí, todos los monoplazas estuvieron tuvieron algo de Brawn: el F300 de 1998 lo desarrolló en solitario, y luego formó equipo con Rory Byrne, con quien diseñó el F399 (1999), el F1 2000, el F2001, el F2002, y el F2003-GA. En el 2004 se les unió Aldo Costa, un ingeniero italiano que había hecho sus primeros pasos en Minardi, y que a la postre se quedaría como relevo de Ross Brawn en 2006. Con él, desarrollaron el F2004, F2004-M, el F2005 y el 248 F1 que correría en 2006, ya sin la presencia de Brawn.

El resto es conocido. El año pasado Brawn vio claro que no debía perder ni un minuto en el coche del 2008, y dedicó todos sus esfuerzos y los del departamento de investigación de Honda a crear el monoplaza del 2009. Y cuando la marca japonesa anunció su retiro, Brawn sabía que tenía una joya muy competitiva en las manos, y consiguió el dinero mínimo necesario para seguir adelante con el proyecto: “No nos quedó más remedio que quedarnos con el viejo equipo Honda y ponerle nuestro nombre”, dijo.
El BrawnGP es hoy el mejor coche de la grilla, y la razón fundamental por la que Button logra victoria tras victoria. Y pensar que en su momento, este viejo zorro tentó a Fernando Alonso para competir este año en Honda, antes de que se conociera la desaparición del equipo…
Fotos | F1-info.cz

Comentarios
que decir, este hombre sabe lo que hace y este año se lleva el mundial a su casa.
Brawn es un genio, de esos que hay pocos, com Shumi crearon un duo invencible (o casi)..
Y seguramente seguira cosecahndo exitos ahora, quizas ahora el suertudo de encontrarse con Brawn haya sido Jenson..
Buenismo articulo.
Saludos
Pobre Barrichello, hasta en la foto principal parece el Sancho Panza( por no decir perra, q se oye fuerte) de Button (me recuerda cuando estaba en Ferrari). Que Barrichello no era discipulo y amigo de Senna? Si hubiera sido Barrichello, le hubiera pedido un tutorial a Senna de como desempeñarse bien en la pista. Imaginense, si eres un novato que llega al tenis y tienes la oportunidad casi imposible de aprender del mejor(Rafa Nadal), la aprevecharias no? yo lo haria sin dudar.
Alonso la cagó bien cagada el año pasado rechazando a Honda. Si lo hubiese hecho, Honda estaría en la F1 y Alonso arrasando. Este tipo es el artífice del éxito de Schumi. ... ami lo de la estrategia a 4 paradas en la carrera con Alonso me dejó flipao (y a los estrategas de Renault, con lo inútiles que son, me imagino que no se lo creían). Ferrari vuelve a los años oscuros fijo...
Bueno ... y enhorabuena por ese peazo de post.
Muy buen informe, porque Ross Brawn es un dios del Pitlane. Y hasta el dia de hoy siendo jefe de equipo y se lo ve trabajando, como uno mas. En Inglaterra le deberian dar una medalla, que se la va a tener mas merecida que la que le dieron a Hamilotn.
Muy buen artículo, felicitaciones :)
Merecidísimo reconocimiento. Junto con Newey son los que marcaron deiferencias con el resto en las últimas décadas de la F1.
El que debe estar intranquilo con este éxito de Brawn debe ser Schumacher, que es (todavía) considerado de los mejores de la historia (yo también lo creo, hasta ahora). Pero resulta que ahora Brown (con el que Schumy ganó todo) viene, trae a dos pilotos jubilados, y hace que arrasen con todo en la F1. Es decir, si Brown se queda al lado de Button algunos años, éste se convertirá en indiscutido nº1 de la F1, como lo fue Schmy a su lado. Brown puede hacer que Button brille como lo hizo brillar a Schumy. Entonces, todo el reconocimiento de Schumy ya no sería tal.
No digo que ahora Schumy fuese mal piloto, pero está quedando más que claro quién es el responsable de que Schumy haya ganado tanto. Porque si Brown hace campeón a un piloto como Button, entonces puede hacerlo con cualquiera medianamente bueno....
Muy buen post Federico. Interesante la historia de Ross Brawn, se distingue que ese hombre se comió muchas verdes en equipos pequeños pero, no obstante su aprendizaje ha sido sostenido hasta hoy. Brawn ya es una referencia en la Fórmula Uno así como los son Barnard (quien supongo fue su tutor), Byrne y Newey. Cuando Brawn llegó a Benetton era el año de aquel auto espantoso que diseñó Barnard el cual hizo historia al ganar muchas carreras (todos los equipos le pusieron una trompa de tiburón a todos sus monoplazas)
Coincido con los que sostienen que el éxito de Schumacher se debe, en una buena parte, a la asesoría de Brawn.
Buenísimo el post.
Como corolario, no estaría nada mal mencionar las victorias que ha tenido Ross en su etapa anterior a Ferrarim o incluso en resistencia...
Pero fenomenal trabajo, Fede.
Excelente Post, Federico! A mi, después de leer el post, me queda una inquietud... qué pasará el año que viene?? Lo de Brawn habra sido un golpe gracia aprovechando el radical cambio de reglamento, que se diluirá el año próximo cuando los grandes recuperen la competitividad perdida? o seguirá demostrando Ross que a genio y a astuto no le gana nadie (salvo Newey), ni siquiera los grandes? Incluso me atrevería a pensar que esta superioridad que está teniendo este año seguramente le ayude a comenzar con los diseños del año que viene antes y con más calma.
Si me pedis mi opinión, pienso que tiene que ver mucho con la interpretación que entonces haga la FIA de esa linea difusa que siempre existe en el reglamento, y que lo mismo puede favorecer a un equipo (como sigo creyendo que interesaba este año), o bien puede perjudicarlo (Mass Damper en Renault?, suelo flexible en Ferrari...). Ahora, que quede claro, eso no quita ningún mérito al genio de Brawn.
gran entrada!!!
Yodo, coincido contigo. Algo ya se había comentado en el post de los difusores mágicos. Lo de Brawn es un golpe de gracia que se irá diluyendo, pero cuidado que si aparecen buenos anunciantes ellos también tirarán hacia adelante.
Y... ¿por qué no? los que ahora van mal pueden hacer lo que hizo Honda el año pasado, que es pasar del coche 2009 y comenzar a trabajar en el monoplaza 2010.
¿qué tal la fotito del post? (me la he currado yo mismo :)
La foto es impactante(aunque el photoshop tenga tan mala prensa hoy en día). Me gusta. Yo hubiese quitado ese primer plano que has desenfocado para que fuese redonda.
Te lo dice alguien que vive de tirar fotos...
Bueno, de Ross solo había, pero los quería a los tres. Hay tanta gente en la imágen, que si no desenfocaba y pasaba a blanco y negro ni se veían. ¿haces fotos en general o del mundo del motor?
Un post estupendo, felicidades Federico. Está muy bien escrito y muy bien documentado.
#4, no olvides que si Honda hubiera seguido en la F1 los Brawn llevarían todavía motor Honda y no tengo nada claro que ganaran carreras. Lo que hace al Brawn infalible es una aerodinámica estupenda con el posiblemente mejor motor de la parrilla, que es el Mercedes. Para ganar en la actualidad debes tener ambas cosas o no te comes un torrao. No es como la época de Montoya en Williams, donde el chasis era un trasto pero el motor BMW era tan bueno que ganaban carreras sólo por la diferencia de potencia que tenían...
Me ha encantado el articulo, gracias Fede.
Este hombre es un fenomeno , bien es cierto que cuando tienes un pepino todas las estrategias suelen funcionar..con el Ferrari, ahora con el Brawn...
Y el año que viene si tiene presupuesto tambien tendra buen coche, lo que no me ha parecido bien es lo de este año, unos si con el difusor( casualmente los 3 equipos que tenian un pie fuera) y otros no...pero eso ya ha sido culpa de la FIA y no de Ross, que se ha aprobechado de los limites legales
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