Bonita carrera y duelo el que se vió el pasado fin de semana en el diminuto óvalo de Bristol Motor Speedway, carrera nocturna y paraíso de los toques de chapa en la NASCAR. Un óvalo que te hacen pensar que los stockcars a veces sí estás más agusto en un circuito mixto… ¡pero no dan tanto espectáculo! La victoria final fue para Kyle Busch en un duro duelo con su propio hermano Kurt Busch, que casi les lleva a terminar contra el muro y posteriormente en duro placaje a Mark Martin, segundo finalmente.
Una carrera también memorable, pues se homenajeaba a Mark Martin que disputaba su carrera número 1000 (no, no se me ha escapado ningún cero). Pronto empezaron los incidentes empezando en la segunda vuelta por un trompo que aprovecharon Scott Speed y Greg Biffle para ponerse en cabeza. Pero los Busch Brothers y el homenajeado Mark Martin llegaban fuertes a Bristol, y terminarían poniendo las cosas en su sitio.
Mark Martin llegó a acariciar la victoria, lo que podría haber sido un buen broche de oro para esta carrera tan especial para él mientras que luchando por la segunda plaza estaban Kyle y Kurt Busch que casi llegan a estamparse con el muro en esa lucha. Finalmente Martin sería segundo que tampoco está mal y tercero Marcos de Ambrose que terminó sacando petróleo del ir y venir de la carrera. A río revuelto…
Y es que durante los últimos repostajes, Kurt Busch perdió comba en la genial carrera que estuvo realizando, terminando en una tampoco mala séptima plaza. Tony Stewart también llegó a ser líder de carrera, pero problemas diversos con el coche, especialmente con la transmisión de radio con el equipo le obligaron a entrar a boxes más veces de la cuenta. Terminó trigésimotercero pero todavía mantiene el liderato en la tabla gracias a la renta que ha ido acumulando hasta ahora.
La siguiente cita será el 6 de septiembre, en el espectacular y peraltadísimo óvalo Atlanta Motor Speedway.
Vídeo | XERB1090



Decir que el circuito es pequeño es poco, no mide ni un kilómetro de largo (858 m), ya se ve en el video que en una de las reanudaciones a los líderes les quedaba poco para doblar a los últimos.
Un poco pintoresco, pero la Nascar es así.
Aunque aquí estos óvalos pequeños nos resultan raros la verdad es que me encantaría visitar uno de esos circuitos-estadio, tiene que ser una pasada.
Kyle vuelve por sus fueros despues de unas semanas moviditas, más fuera que dentro de la pista. Y los puestos de honor por entrar en la Chase se aprietan más y más.