Bandera a cuadros: Gran Premio de Turquía

De todos los temas de debate que se pueden abrir tras lo visto en el Istanbul Park este fin de semana, el principal pasa sin lugar a dudas por la carrera de Sebastian Vettel. Lo más preocupante de la aplastante victoria de Jenson Button es sin duda que vuelve a llegar sin que hayamos podido ver sudar ni un poquito al británico. Tiene un avión entre manos, y los que pueden plantarle un poco de oposición, con Vettel a la cabeza, no están cumpliendo. Ya tenemos Campeón del Mundo.
Pero retomemos la carrera de Vettel. Así de memoria, creo que debe ser la tercera carrera, de las siete que llevamos, en la que Vettel tira por la borda en la primera vuelta sus esperanzas de victoria. Y lo peor de todo: en las dos anteriores no tuvo poder de reacción – siendo la peor con diferencia la carrera que hizo en Montmeló a rebufo del Ferrari de Massa – y en esta tercera tampoco la ha tenido. Está claro que el alemán tiene detalles de gran piloto, pero todavía se le escapan errores que un Campeón del Mundo no puede cometer. Y desde su muro tampoco ayudan demasiado, todo sea dicho.


Fernando Alonso le respondía al muro de Renault, “no puedo hacerlo”, cuando sus ingenieros le decían (optimistas ellos ) por radio que adelantara a Kubica. Con esa frase, la de “no puedo hacerlo”, se puede resumir lo que ha sido el 







