Análisis técnico del GP de Mónaco

Vuelve a ponerse en marcha la F1 este fin de semana (que tal como van las cosas no es poco). La sexta prueba de la temporada es la considerada como más glamurosa del calendario. Pero la verdad que es como un templo de grande es que llega el circuito más corto, lento y puñetero para los monoplazas de todo el calendario. Con la guinda de ser urbano. El Principado de Mónaco, Monte Carlo y su GP volverá a recibir a los F1 calzados con neumáticos slicks, a parte de las novedades aerodinámicas estrenadas esta temporada.
Setenta y ocho vueltas deberán completar jugándose los bigotes con los fríos guardarraíles (lo digo literalmente) para hacer unos 260 kilómetros en total durante la carrera, la distancia recorrida más corta de todo el Mundial. 3.340 metros de cuerda con 19 curvas que se presupone que deberán recorrer en aproximadamente 1:16 por vuelta. El récord sigue teniéndolo Michael Schumacher desde 2004 con un 1:14.439 (y lo que le queda). La velocidad máxima se alcanza pasado el mítico túnel que nos trae tantos recuerdos, cercana a los 300 km/h.
